Esta exposición nos toca y nos abre. Una propuesta que se despliega como un umbral hacia la sanación.
Neus Dalmau canaliza en ella la letanía de las palabras de Verdaguer, transformadas en guía espiritual. «La força Verdaguer» en Fundació Palau se encarna en gestos, en materia, en música, en palabras que arden como infiernos reales, recordándonos que lo invisible puede ser convocado y devenir cuerpo.

Fundació Palau, neus dalmau

Nos situamos como cuerpos heridos en un mundo que aún busca modos de colaboración y sinergia. Aquí lo invisible se vuelve visible, y la muerte, lejos de clausurar, se transmuta en memoria, en huella, en rastro compartido.

Fundació Palau, neus dalmau

La artista nos abre su propia herida: un suceso traumático marcado por la aparición de un hombre con rostro de luna, que lanzó contra su cabeza un mal que cristalizó en forma de piedra, de gema alojada en el cerebro. Ese dolor insaciable marcó un antes y un después en su creación. Cuando la piedra es liberada, Neus se reconoce médium, canal de otras voces.

De esa extracción surgen mujeres-chamanas que iluminan los recovecos de Cap de Creus, encendiendo sus ecos. El gesto deviene rito de ternura y resistencia, recordándonos que cada cual encuentra formas distintas de sanar, de transformar el daño en claridad, el peso en revelación.